
Estas son las famosas cataratas del Niagara, donde la gente se tiraba en barriles y Superman salvó a un niño.
Como demuestra la foto, fui capaz de levantarme después del carrete de Saint Patrick's... aunque me dormí todo el viaje (ida, vuelta y todas las escalas).
La verdad es que tan impresionantes no son. Por lo menos yo me sentí más impresionado de estar en el lugar por lo famoso que es, más que por la espectacularidad. De que son grandes, son grandes... más grandes que el Salto del Laja por lo menos (para los que no saben, los santiaguinos, cascada muy famosa en Chile en la VII región).
Quedan justo en la frontera con EEUU, pero el lado más bonito está en Canadá. Por supuesto, como buen sitio turístico gringo, tiene tiendas de regalos, comida rápida, bancos, hoteles y más hoteles, etc. Es como un mall con cascada. Hay banderas de los dos países por todos lados, para no enemistar a ningún turista. Y parece que resulta, porque en todo el tiempo que estuve allí, nunca no estuvo lleno. Siempre la reja alrededor de la cascada estaba llena de turistas... más que nada asiáticos. Escuche todos los idiomas del munod yo creo, incluso conocí una española.
Hay un barco que te lleva a la cascada misma (el famoso
Made of the Mist), pero en este tiempo no funciona. Sí pude ir a un corredor que te lleva por detrás de las cascadas. Son unos túneles que te llevan hasta el nivel del agua, y puedes ver la cascada frente a frente, o verla por detrás (guardando siempre la dustancia apropiada con mil rejas, no vaya a ser que un terrorista ponga una bomba en el agua o algo así jajaja).