Soy una rata
Soy una vil y sucia rata... por lo menos según el horóscopo chino. El 28 de enero fue el año nuevo lunar, es decir, el año nuevo chino. Y dada la no despreciable población asíatica en esta ciudad (a veces pienso que Toronto es un sector de Chinatown), por supuesto hubo un espectáculo para celebrarlo.Fuimos al centro de convenciones y nos cobraron CAD$10 (como $4mil). Yo pensé, tienen que haber de esos dragones desfilando, algun robot que te diga año nuevo, algunos shows epilépticos de luces y música chinas y cosas así. O sea, de que otra forma van a celebrar el año nuevo estos chinos. Craso error. La estafa de mi vidad. Pagué 10 dólares para entrar a un verdadero persa Bío Bío, pero atendido por chinos (porque al igual que en Santiago, todo lo que vendían era Made in China). Un W.C. con música ý luces que daban más ganas de ponerlo en el jardín de noche que en el baño. Una cantidad de comida en base a cosas algas y arroz, algas o arroz frito, o cualquier cosa frita (para que les explico el aroma a carrito de sopaipillas que había adentro). Vendían ropa al por menor pero en grandes cantidades (!?), con el buen gusto y elegancia que caracteriza a las cosas chinas: unas blusas brilantes en apacibles tonos fucsias, verde limón o rosado con flores (para que les voy a nombrar las que eran feas). Hasta pilas vendían adentro!!! Lo unico que valía la pena era un show de linternas taiwanesas en base a papel y telas que se movían (como la rata de la foto). El mayor stand, y lejos el mejor, era el de Rogers (un consorcio canadiense que tiene filiales en todos los medios de comunicación). O sea, una empresa canadiense era lo mejor de la exposición china.
Pero para nuestra salvación, se nos acercó una china y nos dijo que nos apuraramos, que el show iba a comenzar. Estamos listo, dije. Aquí viene el desfile de dragones, niñitos acróbatas y pokémones. NADA: Aparece un mago (que tenía más pinta de gringo que Bill Clinton) vestido como en traje chino hablando de todo el aporte de China a la magia. Después empezó a hacer los típicos trucos de magia (aunque igual es choro ver que partan en dos a la mina en frente tuyo) y sería todo. Al rato aparecen como 100 niños chinos bailando; bailes típicos dije yo. NADA. _Bailando canciones de Jennifer Lopez con coreografías de colegio. No sabía si matarme de la risa o ponerme a llorar por mis 10 dólares.
Como buen chileno, desesperado por sacarle provecho a los 10 dólares, empece a pasearme por el sector comida en busca de las dichosas muestras gratis. Partamos por el hecho de que si un chino te regala alo, probalmente lo va a hacer de mala gana, con una cara de que parece que te estás comiendo la mercancía vencida del año pasado. Acepte la primera sin preguntar. Mientras mastico me dice que es alga de no sé que con pulpo de no sé donde. Preferí tragar no más. Al final, tuve que decidir entre comer ignorante o preguntar que era cada cosa y perder mis diez dólares. Salí con hambre de la exhibición.
Estaba por salir del recinto, cuando agentes de seguridad empiezan a abrir un pasillo entre la gente hacia el escenario. Aquí viene dije yo. Los famosos dragones que salian en el afiche. Vamos sacándo la cámara cuando aprece una camilla con una china enferma (probablemente por comer algun alga con piedras del mar de no sé donde sazonado con sangre de no sé que) y sería todo.



2 Comments:
certes, je ne comprends pas tout, mais j'ai quand même l'impression que tu as oublié quelque chose...
11:57 p.m.
tu lo has dicho... un Vil y Sucia RATA
12:26 a.m.
Post a Comment
<< Home